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Expertos en minería: «Hoy día no hay país tradicionalmente minero que no esté enfrentando los mismos desafíos»

June 6, 2019

Esta semana estuvo marcada por las cifras económicas. Primero fue el turno del Presidente Sebastián Piñera, quien bajó las expectativas de crecimiento entre el 3% y el 3,5%. El miércoles, en línea con las expectativas del mercado, el Imacec registró un crecimiento de 2,1% en abril. Y el viernes el cobre registró su menor valor desde junio de 2017. Y el impacto de la guerra comercial ya se deja sentir en la economía chilena, según coinciden los expertos al explicar este escenario.

Tal ha sido la influencia externa que, los socios de PwC Chile, Pablo Arancibia y Germán Millán, explican que es cada vez más complejo prever el precio del mineral rojo, puesto que está a merced de las «veleidades» del mercado. Eso sí, las consecuencias del precio del cobre no solo se dejarán sentir en el sector, también podrían impactar en el Estado vía recaudación de impuestos. Escenario que, según explican, nos podría pegar «directo al bolsillo».

En estos días, PwC publicó el estudio Mine 2019 Resourcing the future donde se concluye que «las principales mineras del mundo continúan su buen desempeño, pero los inversionistas no están impresionados» por las valoraciones del mercado, las cuales cayeron un 18% en el 2018.

En conversación con El Líbero, el senior manager de industria minera PwC Chile, Pablo Arancibia, señala: «Hoy día el ambiente no es el mismo que había hace un par de años atrás, incluso, en las peores épocas de crisis uno tenía una cierta certidumbre en el precio», dice.

-El viernes el cobre registró su menor valor desde 2017, en el estudio de PwC se dice que las principales mineras continúan su desempeño, pero no hay no una recuperación de confianza. ¿Esas conclusiones tienen algún impacto en la caída del mineral?

-Los precios siempre van a estar sujetos a los vaivenes. Si hay una de las variables que no es controlable por ninguna de las compañías del mundo es el precio, puede que haya alguna incidencia como en el tema de Chuqui, que hay una amenaza de huelga. Ahí van a haber preocupaciones sobre la oferta. Hoy día el ambiente no es el mismo que había hace un par de años atrás, incluso, en las peores épocas de crisis uno tenía una cierta certidumbre en el precio. No vemos ningún tipo de cambio significativo en las variables fundamentales sobre demanda. China sigue consumiendo cobre, aunque las cifras sobre desempeño tienden a ser un poquito menos optimistas, pero cualquier crecimiento que tenga China, por chico que sea, sigue siendo el crecimiento de una economía gigante. En el tema de precios, el ambiente está enrarecido con el efecto guerra comercial que si bien es cierto la demanda no se ve afectada porque los grandes demandantes siguen necesitando cobre, la oferta sí está presionada. Diría que en unos cuatro años más deberíamos empezar a ver presiones tremendas sobre el stock de inventario.

Hoy día el ambiente no es el mismo que había hace un par de años atrás, incluso, en las peores épocas de crisis uno tenía una cierta certidumbre en el precio».

-¿Entonces los precios podrían seguir disminuyendo?

-Nadie te va a hacer una proyección de aquí a cuatro años. Nosotros hoy día somos aún más cautos que antes. De hecho, no entregamos expectativas de precios en ninguno de nuestros estudios. Pero sí las variables exógenas que están afectando son más que antes, esta guerra de dimes y diretes entre Trump, su par chino ahora con López Obrador en México. No ayudan en nada. Las decisiones de inversión siempre están basadas sobre una expectativa razonable de lo que va a pasar hacia el futuro, hoy día esas expectativas razonables son a un plazo más corto. El precio va a seguir siguiendo las veleidades del mercado y las variables exógenas que lo están afectando.

-¿Cómo podría impactar el menor precio del cobre en el crecimiento?

-La primera baja que se ve enseguida son los temas de recaudación. Ahí no solamente se ve afectado el exportador, sino que se ve afectado el Estado vía recaudación de impuestos, no solo a través de los excedentes de Codelco, sino que basta con que todas las mineras que en Chile pagan impuestos vendan menos para que paguen menos impuestos. Entonces, se puede repetir el mismo escenario que en épocas de crisis cuando recién salimos o cuando recién terminamos el súper ciclo y que entramos en una suerte de espiral hacia abajo. La recaudación disminuyó de forma muy significativa, no solamente disminuyó los impuestos directos, sino que los indirectos, el royalty, los excedentes de Codelco. Entonces nos pega directo al bolsillo. Ahora, ¿eso va a ser sostenido? Es muy difícil decirlo. Hoy día no aventuramos ningún tipo de opinión al respecto. Si ya proyectar es un gran desafío, proyectar en este ambiente es peor todavía.

-El jueves además se reveló el Imacec de abril, pero a diferencia del mes anterior, estuvo marcado por el aumento de la actividad minera. ¿Cómo puede impactar en las metas de crecimiento del gobierno? Ya bajó las expectativas a entre 3% y 3,5%.

-Tienes menos plata para invertir, así que tienes menos plata para gastar. El punto de vista es bastante claro, uno apuesta a que el crecimiento va a seguir una senda acorde de forma más o menos razonable con las grandes variables que sigue cada uno de los países. Entonces, basta con que empiece a fallar una variable para que tengas que replantear tu estrategia al minuto siguiente. ¿Qué haces en un escenario donde te estás quedado no sin fondos, pero te está entrando menos de lo que presupuestaste que te iba a entrar, cuando hiciste el presupuesto con un cobre a 2,9 y 3; y ahora te estás enfrentando a un escenario donde no estás llegando ni cerca? No solo te quedas con menos entradas y menos posibilidades de ahorro. ¿Qué haces? Empiezas a meterle mano a la alcancía.

Muchas compañías, no vamos a generalizar, pero van a empezar a ralentizar los temas de producción, a acumular inventario, hasta que los precios tengan una mejor perspectiva».

-Este mes se vio marcado por la actividad minera, lo que es una buena señal. ¿Se puede seguir proyectando para los próximos meses?

-También hay un concepto matemático, contra qué te estás comparando, si te estás comparando con un mes donde hubo cero impacto, basta con que haya un impacto mínimo al mes siguiente para que se perciba. Siempre tiene que ser una mirada proporcional en base a contra qué te estás comparando hacia atrás. Pasa lo que ocurre con toda curva, una vez que pasas el punto de inflexión, de ahí para adelante es todo efecto positivo, pero sigue siendo un tema de proporciones.

Hoy día esas expectativas razonables son a un plazo más corto».

-Joaquín Villarino, presidente del Consejo Minero, sostuvo que «luego del crecimiento del 5,2% del PIB minero del año pasado, derivado de una producción récord de cobre de 5,83 millones de toneladas, sabíamos que este año no iba a ser posible repetir ese buen desempeño». ¿Coinciden?

-Fue una producción récord, bajo todo punto de vista. Hoy día, hay que pensar en el escenario de precio que se está viviendo. Fomentar la producción solo por producir más a un precio menor no es negocio para nadie. Muchas compañías, no vamos a generalizar, pero van a empezar a ralentizar los temas de producción a acumular inventario hasta que los precios tengan una mejor perspectiva.

-El mes pasado, además, influyó la mantención de Codelco y La Escondida procesó mineral de menor ley…

-Es la progresión natural de un yacimiento, o sea, cualquier yacimiento dependiendo de la naturaleza que tenga y del tipo de minería que se desarrolle, las leyes siempre van a ser decrecientes. Los minerales oxidados que son más de superficie suelen ser de rica ley pero a medida que vas agotando el yacimiento, el resto es simplemente raspar la olla y cruzar los dedos para que las leyes se te vayan manteniendo.

Fomentar la producción solo por producir más a un precio menor no es negocio para nadie».

-¿Cuánto tiempo vamos a estar «raspando la olla»?

-No hay ninguna nueva Escondida, no hay ningún nuevo descubrimiento «world class» acá en Chile. Entonces, estamos en un escenario de leyes decrecientes.

«La incertidumbre asociada a las reformas es mucho más dañina que el resultado último»

El socio de Proyectos de Capital e Infraestructura de PwC Chile, Germán Millán, se suma a la mirada de Arancibia. Si bien destaca que la producción minera es a largo plazo, asegura que las reformas provocan riesgos «asociados a incertidumbres». Y explica que este escenario no se produce porque los impuestos sean altos o bajos, sino que por el desconocimiento del resultado final que apliquen las reformas.

–Germán Millán: Las exploraciones han disminuido radicalmente, no hay suficiente exploración como para decir vamos a encontrar una nueva Escondida. Y si la llegasen a encontrar, no hay apetito para desarrollar esos grandes proyectos porque la concentración en los últimos años, debido a los sobrecostos, los riesgos asociados, etc., ha sido predominantemente trabajar los proyectos propios. Es más, me concentro en unos pocos activos de cada minera que son los «filetes» de cada uno. Todos esos factores te van empujando a que la actividad sea predominantemente de eficiencia operacional a gran escala en algunas minas que están operando. Y ahí está el futuro de la economía chilena en estos momento, ¿hay reserva? Sí la hay. El Teniente tiene como para 100 años más, pero bajo otra lógica operacional.

Hoy día no hay país tradicionalmente minero que no esté enfrentando los mismos desafíos. Los yacimientos no se hacen más jóvenes».

-¿Eso significa tener que hacer una gran inversión ahora y que los frutos se vean a largo plazo?

–Pablo Arancibia: Todo este negocio es a largo plazo. Hoy la mirada de inversión es un horizonte larguísimo. El choque que siempre encontramos, como el informe está hecho en base a compañías públicas en el entendido que emiten acción, es con la necesidad del accionista de tener retornos rápidos. Existe desconexión reciente, entre accionistas buscando rentabilizar rápido versus este negocio que es de años y años en el futuro. Los retornos son súper buenos en el futuro, pero siempre mirando que es una actividad sustentable y sostenible en el largo plazo. El año 2008 era una cosa de locos, los fondos de inversión se tiraban como locos, vamos comprando minas porque con el escenario de un cobre a 4, todo paga, da lo mismo, puedes tener la ley de corte más miserable, no importa porque está a todo volumen. El paradigma operacional que hay detrás del desarrollo de la actividad forzosamente cambia. Hoy día no hay país tradicionalmente minero que no esté enfrentando los mismos desafíos. Los yacimientos no se hacen más jóvenes.

-En cuanto a las reformas que está impulsando el gobierno, ¿consideran que influye en el crecimiento o en la actividad minera?

–Germán Millán: Necesariamente este es un  negocio en que se tiene una actividad operacional de largo plazo dirigida por accionistas que tienen objetivos del corto plazo. ¿Y qué generan las reformas? Las reformas generan riesgos asociados a incertidumbres de para dónde va la historia en términos tributarios, laborales, del royalty, lo que sea. Para un negocio a largo plazo el problema de que los impuestos sean altos o bajos no es el tema central, para tomar el ejemplo tributario, el tema central es que no sé si van a ser altos o bajos. La incertidumbre asociada a las reformas es mucho más dañina que el resultado último de las reformas.

Por eso, si las reglas son claras es más fácil que la inversión se venga a Chile y no se vaya a Perú, si las reglas son poco claras, entonces la inversión tiende a irse a otro lado».

-¿Por el ambiente previo de no saber qué proyecto terminará presentando el gobierno?

–Germán Millán: No estoy hablando del Congreso chileno necesariamente, estoy hablando del ámbito político a nivel global con las guerras comerciales, con Trump, el Brexit, la derecha extrema en Europa. Todos los lugares donde actúa la minería se genera esa incertidumbre, a futuro e inmediatamente se genera un riesgo al negocio en el corto y mediano plazo. En el negocio a largo plazo necesariamente afecta la disposición a invertir. En lo que Chile históricamente ha sido bueno es en proveer reglas claras que den una cierta confianza, independiente de si los impuestos son altos, haya alta o baja sindicalización, o el agua sea barata o cara. Por eso, si las reglas son claras es más fácil que la inversión se venga a Chile y no se vaya a Perú, si las reglas son poco claras entonces la inversión tiende a irse a otro lado.

-¿Cómo parecieran ser las reglas en el escenario que enfrentamos?

–Germán Millán: Ese es un juicio político que no aventuramos por eso nos quedamos en la dinámica general. Diferentes políticos dirán diferentes respuestas a esa pregunta.

–Pablo Arancibia: Pero la básica es la misma. Reglas y estables, son lo que aseguran el continuo de la inversión. Cualquier palabra que llegue a poner en riesgo ese tipo de cosas altiro otorga pausa al inversionista.

-En las proyecciones que hicieron indicaron un rendimiento estable y continuo para el 2019. Sin embargo, la valoración del mercado cayó en un 18% el año pasado. ¿Por qué los inversionistas parecen no estar impresionados?

–Germán Millán: También decimos que al 30 de abril la mitad del 2018 ya se había recuperado. Pero nos dice que está fluctuando de manera muy extrema en periodos muy cortos, bajó el 2018. Desde el 31 de diciembre al 30 de abril de este año subió al 8 o 9, falta recuperar el 10. Guerra comercial, Trump y todo lo demás. Lo que hace el informe es decir por qué pasa eso, dice que hay un desencanto por parte de los inversionistas y hay tres áreas fundamentales en que la minería tiene cosas por hacer para reducir ese desencanto. Los avances tecnológicos, el involucramiento de los consumidores -la marca- y el cambio climático.

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